Tratamiento electroquímico para el agua

A la hora de los tratamientos del agua, los métodos actuales no son suficientes. Los investigadores han encontrado una nueva forma de realizar esta tarea, una nueva alternativa podría proporcionar la manera de retirar los compuestos no deseados, incluso los de niveles mas bajos. La nueva tecnología se esta estudiando en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), en Cambridge, Estados Unidos.
El tratamiento emplea un proceso electroquímico que eliminaría de forma selectiva sustancias contaminantes orgánicas tales como pesticidas, productos químicos de desecho, y fármacos, incluso cuando se hallan presentes en concentraciones pequeñas pero peligrosas. El sistema también supera limitaciones de los métodos tradicionales ya que puede solucionar temas tales como las fluctuaciones de acidez y las pérdidas de rendimiento.
Las actuales técnicas para la limpieza del agua incluyen el filtrado por membrana, que es una técnica cara y tiene poco eficiente cuando las concentraciones de compuestos son bajas; y la electrodiálisis y la desionización capacitiva, que suele requerir altos voltajes que tienden a producir reacciones químicas secundarias.
En el nuevo proceso, el agua se mueve entre superficies tratadas químicamente, que sirven como electrodos positivo y negativo. Estas superficies de electrodo están recubiertas con lo que se conoce como materiales faradaicos, que pueden experimentar reacciones para cargarse positiva o negativamente. Estos grupos activos pueden ser ajustados para enlazarse fuertemente a un tipo específico de molécula potencialmente contaminante, como el equipo ha demostrado usando ibuprofeno y varios pesticidas. Los investigadores constataron que este proceso puede retirar de forma efectiva tales moléculas incluso en concentraciones del orden de partes por millón.
La utilización de procesos electroquímicos para el tratamiento de aguas residuales está adquiriendo cada día más importancia por su versatilidad, reducido tamaño y capacidad de automatización. En ese artículo se hace una pequeña revisión de los distintos procesos electroquímicos aplicados en el tratamiento de aguas residuales y potables.
La utilización de electricidad para tratar aguas residuales se remonta al año 1889, fue utilizada en Inglaterra. El procesos electrolíticos en la recuperación de metales fue registrada por Elmore en 1904 y la ectrocoagulación (EC) con aluminio y hierro fue patentado en Estados Unidos en 1909. La primera utilización a gran escala de la EC para el tratamiento de aguas potables fue en 1946.
Pero en la actualidad, con el avance de la tecnología se están logrando resultados inesperados y está adquiriendo cada día más importancia por su versatilidad.

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